El 1 de octubre se celebra el Día Internacional del Café. En Ambivium lo celebramos compartiendo el testimonio del equipo responsable de cuidar cada día el momento del café en la experiencia Cellarium.

Hoy toma la palabra el equipo que da paso a la sobremesa en Ambivium. Cuando vamos del salón del restaurante al bar parece que lo vivido a lo largo de Cellarium está a punto de terminar, pero lejos del punto y final, nuestros compañeros Pablo Jurado, Edwin Aguilera y Carlos Caixinhas abren un nuevo capítulo en la experiencia.

«Para nosotros es un momento fundamental porque no solo es solo la parte que cierra la experiencia, si no que aquí podemos establecer un paralelismo entre el servicio del vino y del café en el que hablamos de la zona de origen, del método de elaboración, de su preparación…» nos comentan, a la vez que comienzan a desarrollar el proceso que ceremoniosamente nos conducirá hasta degustar el café de especialidad que podéis probar en Ambivium «y en muy pocos lugares del mundo más» añaden, otorgando valor a la selección de café que el equipo realiza para cerrar la experiencia en Ambivium con un café muy especial a la par que exclusivo.

Para el equipo el café se entiende como un producto gastronómico, con su espacio propio, su tiempo y su relato. «El café se elige por calidad e identidad, trabajándose desde la finca, con la variedad, el grano y la fermentación como protagonistas en el origen». «Nosotros les contamos un poco la parte técnica del café, su origen (país, finca, altitud, variedad, fermentación, tueste o extracción)… pero lo más importante es que se disfrute la parte sensorial, del aroma, que toda la taza se integre, y descubran por sí mismos el valor al café». Unas características que luego se ven reflejadas en la reacción tras probar su taza de café. «En su feedback nos llega principalmente una reacción de sorpresa: desde el instante en que comenzamos a molerlo al momento los aromas desencadenan una combinación de sensaciones que culmina en boca al probar el sabor de nuestro café filtrado y preparado para cada cliente».

El valor del tiempo

«Probablemente este sea uno de esos pocos momentos en los que los que se deje de mirar el reloj. Aquí se desconecta, y se invita al cliente a entrar en un nuevo mundo, a un momento de expansión en el que estrechamos nuestro vínculo con ellos». «Se trata de cerrar el círculo de la experiencia con nuestra propuesta líquida en el bar». Una propuesta de café filtrado en la que cada parte del ritual tiene sus tiempos, temperaturas, aromas y sabores. Variedades únicas, con unas vistas únicas que muchas veces invitan a disfrutar de un destilado o un puro a continuación.

En Ambivium es crucial la sobremesa, es la parte de la experiencia donde el cliente tiene el tiempo para disfrutar, para relajarse, disfrutar de las las vistas con el castillo de Peñafiel y los viñedos de Pago de Carraovejas. Se hace patente la invitación a quedarse en rato más en torno a una taza de café que además no llega solo; lo acompañan los petit fours de Cellarium, elaborados a partir de las Infusiones con Alma que hemos creado junto a Pharmadus: seis bocados que evocan los paisajes vitivinícolas de Alma Carraovejas y que ponen el broche dulce a la sobremesa.

Este Día del café os invitamos a disfrutar de este producto y si queréis probarlo con el cariño y cuidado con el que lo tratamos en Ambivium, os esperamos en la sobremesa, pero también en en el resto de etapas de la experiencia Cellarium.